Ciberdelincuentes operan de cuatro formas en el Ecuador

Las primeras alertas surgieron en agosto del 2020. En ese mes, la Policía ya advertía que los ciberdelincuentes intensificaron sus operaciones en la pandemia.

Por la crisis sanitaria, muchas personas se volcaron al uso del Internet para hacer compras en línea, transferencias bancarias, pagos con tarjetas de crédito. Además, se incrementó el uso de dispositivos electrónicos para el teletrabajo. Esto aumentó la posibilidad de sufrir ciberataques.

Agentes que rastrean este tipo de delitos saben que las cibermafias apuestan por cuatro formas de operar. La más común se conoce como ‘phishing’. Según investigaciones policiales, las víctimas reciben correos con ofertas bancarias o descuentos en productos.

A través de enlaces, los usuarios proporcionan datos personales o contraseñas. Con eso, los ciberdelincuentes acceden a las cuentas bancarias y sustraen el dinero.

Por ejemplo, eso le ocurrió a Fabricio, un joven de 29 años. El 14 de diciembre pasado, él recibió un correo con una oferta para acceder a un crédito. Para obtener más información tuvo que registrar su usuario y contraseña bancaria a través de un ‘link’. Al día siguiente comprobó que su cuenta bancaria estaba vacía; un desconocido había sustraído USD 500.

En agosto, la Interpol (Policía Internacional) publicó un informe de 20 páginas. Allí detalla que el principal ciberdelito, que se ha perpetrado durante la pandemia a escala mundial, es el ‘phishing’.

Un segundo mecanismo que utilizan las bandas es infectar computadoras y celulares a través de enlaces maliciosos que circulan en páginas web y redes sociales. El virus informático roba datos personales o bancarios.

Este Diario cruzó datos con la Policía y conoció el caso de Marcia. Ella fue víctima de un ataque informático el 25 de noviembre del 2021. Ese día recibió un correo con una notificación de que había realizado una transferencia no autorizada de USD 350 a la cuenta de un desconocido. La joven desconoce en qué momento se apropiaron de su información bancaria.

Un informe de Inteligencia señala que las bandas que roban dinero a través de medios electrónicos obtienen mensualmente entre USD 6 000 y 9 000.

El tercer mecanismo que usan estas organizaciones delictivas es crear sitios web fraudulentos o plataformas de comercio electrónico. Allí ofrecen entregar a domicilio diversos productos, desde ropa hasta aparatos electrónicos. Piden a las víctimas que realicen el pago por medio de transferencias bancarias, pero el pedido nunca llega a su destinatario final.

También ‘hackean’ cuentas de redes sociales para sustraer la identidad de las víctimas y pedir dinero a sus familiares o amigos cercanos. Esa es la cuarta forma de operar de estas cibermafias.

Según las últimas cifras oficiales, de enero a septiembre del 2021 se abrieron 1 265 investigaciones por delitos informáticos a escala nacional. En ese mismo período del 2019 hubo 1 241 denuncias y en el 2020 se registraron 1 306 casos.

La semana pasada, la Policía lanzó, a través de sus redes sociales, una campaña para prevenir los ciberdelitos. Por medio de este espacio difundieron cinco recomendaciones para no ser víctima de esos ilícitos.

Una de las recomendaciones es, por ejemplo, no abrir mensajes de correo electrónico o archivos adjuntos desconocidos.

Además, se debe utilizar contraseñas seguras y mantener actualizados los programas de antivirus. De hecho, antes de realizar compras en línea es imprescindible instalar un antivirus en los dispositivos móviles o computadoras. Expertos en ciberseguridad coinciden que los filtros web impiden que los usuarios naveguen por sitios propagadores de ‘malware’ o que reciban ataques de ‘phishing’.

Otro informe emitido por la Interpol, en el 2021, alerta de que “los ciberdelincuentes se están volviendo más ágiles, explotan las nuevas tecnologías a una velocidad de vértigo, adaptan sus ataques utilizando nuevos métodos y cooperan entre sí de manera nunca vista hasta ahora”.

Investigaciones policiales señalan que en este tipo de organizaciones delictivas hay expertos informáticos, quienes se encargan de apropiarse de datos de los afectados y vulnerar sus cuentas.

Consejos para evitar ataques cibernéticos

Elimine correos electrónicos de remitentes desconocidos. Tampoco dé clic o abra archivos adjuntos que aparecen en esos e-mails sospechosos. Esta es una forma común de propagar un malware.

Use contraseñas seguras para acceder a sus dispositivos electrónicos o cuentas y cámbielas cada tres meses. Tampoco entregue información personal a través de correos, mensajes o redes sociales.

Compruebe que la URL de la página de Internet en la que navega comience con ‘https’ en lugar de ‘http’. Además, es necesario fijarse que junto a la dirección URL esté el ícono de un candado cerrado.

Utilice siempre un antivirus actualizado y con licencia. Las versiones más recientes deben ser descargadas de sitios oficiales. Y mantenga al día el software del dispositivo electrónico que usa.

Evite realizar transacciones a cuentas bancarias o compras en línea a través de redes WiFi públicas. Al compartir los datos de la tarjeta de crédito, se debe usar una conexión conocida y privada