Esteban Bernal: ‘70 parejas se encuentran calificadas para adoptar’

Entrevista a Esteban Bernal, ministro de Inclusión Económica y Social.

¿Cómo se garantizará que los niños no sean entregados a familias no idóneas, tras reducir a nueve meses el tiempo del proceso de adopción?

Los tiempos reducidos están enmarcados exclusivamente en el tema de la burocratización o displicencia institucional. El tema informático o la flexibilidad para los cursos de padres. Los cursos no disminuyen la intensidad y los requerimientos, que no son solo normas locales, son normativa internacional. Por tanto, las exigencias que tiene el proceso son iguales de rigurosas. Solo que somos más flexibles y eficientes, en ciertos procedimientos.

¿Qué tiempo promedio permanece un niño bajo la protección del Estado?

Hoy tenemos 2 265 niños en casas de acogida, pero no todos entran a procesos de adopción. Hoy están con declaración de adoptabilidad 150. Esta es la última opción. Tenemos que ir por pasos, primero está el núcleo familiar original, luego la familia ampliada, tíos, primos. La tercera opción son las familias preparadas temporalmente para dar un acompañamiento mientras ingresa el proceso de adopción. Quienes no lo logran reciben obligatoriamente la protección del Estado hasta los 17 años 11 meses.

¿Cuántas parejas están registradas para procesos de adopción?

Están calificadas 70 para adoptar. Pero no logramos el emparentamiento, que es una de las fases de adopción. Esto viene de la mano de lo que llamo sugerencia de los padres adoptivos. No exigencia, porque no podrían decir quiero un niño de tal característica, esto no es ir a un supermercado. Es un tema de extrema delicadeza y nobleza. La sugerencia a veces no permite el emparentamiento y esto hace que no tengamos gran cantidad de padres adoptivos.

¿Con la pandemia y crisis aumentaron los niños que ingresaron a estos centros?

Sí, hubo un crecimiento que bordea el 27%. Pero no solo está motivado por la pobreza o pandemia; uno de los factores relevantes es la movilidad humana. Casi un 12% de niños que están en las casas de acogida son extranjeros.

¿Cuál es el presupuesto para estos centros?

El MIES tiene en la proforma presupuestaria USD 1 537 millones con gasto corriente y 94 millones en gasto de inversión, lo cual bordea los 1 630 millones. De ellos, 1 300 millones va a bonos. El saldo, 330 millones, es para acciones de la red de protección social.

¿Cómo se simplificará la entrega de nueve bonos más el de la desnutrición?

Vamos a tener tres o cuatro categorías de bonos. Pero hemos empezado actualizando la base de datos de los beneficiarios.

¿Cómo se blindará al sistema informático para evitar filtraciones?

Lo primero que hemos hecho es sincerar la base de datos. Luego, a través del departamento informático y con el apoyo del Ministerio de Telecomunicaciones, estamos en un proceso de encriptamiento de datos para que no sean vulnerados. La base de datos llegó a estar en Excel.

¿Cómo se garantiza que familiares de fallecidos no sigan cobrando?

Nosotros tenemos ahora una trazabilidad que, por ejemplo, cuando un beneficiario del bono obtiene trabajo y accede al IESS, enseguida hay el cruce de información y se lo elimina. Lo lógico es acudir a quienes no tienen trabajo, a quien está en pobreza y pobreza extrema. Esa trazabilidad tenemos también con el Registro Civil que nos entrega la información de quienes han fallecido. Aunque existen avivatos, que no reportan. Esto es una realidad. Por eso, vamos a generar un concepto de inclusión financiera, que tiene hoy apenas al 20% de beneficiarios y la idea es llegar al menos al 80%.

¿Qué se hace si se detecta que no usan los recursos de manera adecuada?

Hoy no existe un procedimiento para identificar el buen manejo de las transferencias. Hay denuncias, comentarios, no tenemos la verificación que gastan en licor, en los 15 años de la hija o que compran el megatelevisor. El objetivo del Bono de Desarrollo Humano (BDH) es dar cobertura en salud, alimentación. Para ello estamos arrancando un proceso de tecnificación en la entrega. Primero, inclusión financiera y con el bono de los 1 000 días (desnutrición), a través de una tarjeta de consumo. Pero esa es una primera etapa.

¿Cómo lograr que los beneficiarios emprendan?

Hemos establecido un proceso de macrometas para lograr un promedio no menor a 50 000 personas capacitadas al año, para que accedan a créditos de desarrollo humano a través de BanEcuador. Estos créditos llegan al 80% de capacitados para iniciar un emprendimiento, pero solo un 5% tenía éxito, era bajísimo. Nuestro fin es triplicarlo y elevar al 15%. Como cualquier negocio, no por obtener un crédito o crear un emprendimiento está asegurado el éxito. Es un tema de mercado.

Hoja de vida

Es economista. Cuenta con una maestría en Economía con mención en Finanzas en la Universidad de Cuenca. Tiene también un posgrado en Finanzas y Mercado de Valores en la Universidad de Azuay.

Trayectoria. Es ministro de Inclusión Económica y Social, desde el 15 de septiembre pasado. Fue gobernador del Azuay, antes de asumir el cargo.