La decoración navideña atrae al turismo

Los personajes que simbolizan la magia de la Navidad dan vida, color y alegría a las calles y parques de Quito, Santo Domingo, Guayaquil y Ambato. Decenas de figuras diseñadas con materiales que irradian luz se destacan desde las 18:45 hasta pasada la medianoche.

Este espectáculo se convirtió en esta época en uno de los atractivos para disfrutar de un paseo nocturno. Los adornos permanecerán encendidos hasta el 6 de enero del 2022.

Renos, osos, regalos, pesebres, bombillos, velas, muñecos de nieve, árboles, flores y más son visibles desde diversos puntos de las urbes y atraen a los visitantes. Están bañadas con luces de colores verde, azul, blanco, amarillo, azul, rosa, rojo, que sorprende a quienes arriban atraídos por esta propuesta turística impulsada por la empresas eléctricas y los municipios locales.

La ruta se inicia en el centro de Ambato. Un pesebre gigante, árboles de Navidad, un tren, una rana, un oso enorme  rodeado de regalos, estrellas, velas, son las alegorías que decoran los parques Juan Montalvo y Cevallos, y los monumentos a la Segunda Constituyente y Primera Imprenta. En este último sitio se levanta un nacimiento enorme adornado con luces Led de más de 20 m de altura, que se puede mirar desde diversas partes de la urbe. El proyecto está financiado por la Empresa Eléctrica Ambato.

“Buscamos atraer el turismo y reactivar la economía a pesar de la pandemia. El propósito es entregar un poco de alegría, luz color y la gente, pero respetando las normas de bioseguridad”, explicó Jaime Astudillo, presidente Ejecutivo de la Empresa Eléctrica Ambato Regional Centro Norte.

Otro sitio de este circuito es la Plaza Cívica del Municipio, al norte de la urbe. Ahí se prendió el árbol de la Navidad de más de 15 m de altura adornado con cientos de luces Led.

En el lugar sobresale un bombillo luminoso, 18 árboles navideños y un nacimiento de 10 m de alto donde se destacan la Virgen María, San José, el Niño Jesús y los reyes magos. Allí estuvo Mario Abril, quien llegó de EE.UU. para disfrutar estas festividades con su familia.

El miércoles a las 20:00 fue al programa de encendido del árbol organizado por el Cabildo. “Es algo bonito; a los seis años que vengo a la ciudad y programas como estos nos llenan de alegría y atraen el turismo”.

El alcalde Javier Altamirano encendió las alegorías navideñas. La inversión en el proyecto turístico fue de USD 7 000. “Todos los funcionarios y colaboradores participaron en la instalación de los adornos, es algo mágico para celebrar la Navidad, pero respetando las normas de bioseguridad”.

Guayaquil también tiene su ruta turística navideña. El recorrido empieza en la Plaza de la Administración junto al Palacio Municipal que fue iluminado con 5 000 m de luces Led. El atractivo principal es un árbol de Navidad de 12 m de altura y el tradicional pesebre. Otros atractivos son un muñeco de nieve, Papá Noel y más.  

Asimismo, a lo largo de los 2,5 km del malecón se colocaron luces Led en sus árboles. El sitio llamó la atención de visitantes. Turistas como Antonio Galarza, oriundo de Machala, se fotografió la tarde del pasado miércoles en el árbol. “Es muy bonito para distraerse con la familia, a los chicos les gusta la decoración navideña”.

En Quito, la noche del miércoles, se encendió el tradicional pesebre gigante de El Panecillo, a 3 035 m de altitud, tal como se realiza hace 20 años.

Junto a la Virgen de Legarda se realizó el montaje e iluminación de las siete esculturas metálicas que conforman el pesebre a gran escala: San José, la cuna del nacimiento con el Niño Jesús, los tres reyes magos (Melchor, Gaspar y Baltazar) un asno y un buey.

También se colocaron adornos en otros ocho sectores de la capital: en la Plaza Grande, en los parques lineales Velasco Ibarra y Río Grande, en el Bulevar Naciones Unidas, en el redondel de El Calzado, y en los parques de San José en Los Chillos, de Calderón y La Raya.

Para evitar aglomeraciones, los adornos se colocaron cada 15 m, en espacios abiertos. El Municipio indicó que es obligatorio el uso de mascarilla.

Las visitas a sitios con arreglos navideños y personajes del pesebre también reactivaron el movimiento nocturno en Santo Domingo.
  
El encendido del más grande árbol navideño se hizo con la presencia de cientos de ciudadanos que presenciaron la figura de 20 m de alto, 1 500 bombillos y 5 000 focos. Está revestido de follaje y yute y destaca en el redondel cercano a la zona rosa de esta ciudad. Las autoridades calculan que cada noche irán 800 personas.

La Unidad de Control Ciudadano y Cuerpo de Bomberos estarán en el lugar para despejar aglomeraciones con la finalidad de evitar contagios por el covid-19.El alcalde Wilson Erazo pidió que las visitas se hagan con medidas de bioseguridad, es decir, con mascarilla y distanciamiento social.