Pablo Arosemena: ‘No nos hemos reunido con los jefes de las bandas’

Guayas es la provincia más violenta del país y la que más intervenciones policiales y militares tiene, pero los asesinatos aumentan. ¿Por qué el Gobierno no puede frenar las muertes violentas?

En 48 días de estado de excepción, desde el 19 de octubre hasta el 6 de diciembre, se han realizado más de 100 000 operativos interinstitucionales con Policía y Fuerzas Armadas. Entre los resultados están 1 355 detenidos por delitos flagrantes y 326 armas de fuego confiscadas. Hemos desarticulado 43 bandas delincuenciales. Este año nos incautamos de 183 toneladas de droga, que es el record histórico. En Ecuador nunca antes se ha capturado esta cantidad.

Pero la realidad es que las intervenciones no han impedido que sigan ocurriendo asesinatos.

Si comparamos las muertes de 2021 con las de 2020, 2019 y 2018, efectivamente este año se han duplicado las cifras. Pero hay dos reflexiones para entender esto. La primera, de acuerdo con Policía y Fiscalía, prácticamente todas las muertes están vinculadas al narcotráfico. La segunda reflexión es que en el estado de excepción los homicidios intencionales cayeron poco más de 20%. Eso nos pone en el camino correcto.

Todos los días la Policía dice que las muertes son por drogas y usted lo ha vuelto a repetir, pero ese discurso está normalizando la violencia. Al final son asesinatos que se deben detener. ¿Por qué no lo hacen?

El Estado tiene que salvaguardar todas las vidas. Lo que se está haciendo da resultados. Al narco se le tiene que dar el golpe donde más le duele y eso es en el bolsillo. Un golpe de más de USD 7 000 millones, que es el valor de mercado aproximado de la droga incautada, les afecta. Hay que seguir trabajando en ese sentido y fortaleciendo la inteligencia policial.

Pero no solo muere gente ligada al narcotráfico. Este año han sido asesinadas personas como el presentador de TV Efraín Rúales, el atleta Alex Quiñones y el niño Sebastián, que fue asesinado en una heladería.

Esta es una guerra contra el narcotráfico. Los gobiernos anteriores habían decidido tranzar con el narco. Nosotros hemos decidido enfrentar el problema. No lo vamos a ocultar. Ecuador tiene un profundo problema con el narcotráfico. Juntos lo vamos a detener. Se necesita tener serenidad y firmeza, y eso es lo que tiene el Gobierno. 
  
Entonces, ¿cómo se combate al narcotráfico?

El Presidente ha sido muy claro y ha definido el plan Rescate Ecuador. El objetivo es devolverle la seguridad a la ciudadanía a través de una fuerte presencia de fuerza pública. En Guayas tenemos 8 500 efectivos entre policías y militares. Un segundo pilar es la salud pública. Ecuador tiene un problema grave de consumo. De hecho, desde 2016 los carteles de droga mexicanos empezaron a pagar a las narcobandas ecuatorianas con droga, ya no con efectivo. Esto es por el inmenso mercado que se ha desarrollado localmente y buena parte de eso es por la tabla de microconsumo.

¿Por qué la inseguridad escaló tanto en Guayas?

Recordemos que Colombia lleva 30 años luchando contra el narcotráfico. Es un problema duro que Ecuador recién está empezando a dimensionar. Además, en los últimos 10 años se había tranzado con las mafias. Deliberadamente se sacaron radares en Manabí y Santa Elena.

Parte de las estructuras delictivas están en las cárceles. ¿Qué se está haciendo en este sector?

El narcotráfico tiene su suerte de casa matriz en el sistema penitenciario. Allí también estamos con una fuerte intervención de la Fuerza Pública. En el caso de la Penitenciaría tenemos permanentemente haciendo controles a 1 000 efectivos de Policía y FF.AA.

Usted habla de que antes los gobiernos tranzaban con las mafias. ¿En sus visitas a las cárceles ha dialogado con los cabecillas de las bandas?

No. Lo que el Gobierno está trabajando en el sistema carcelario es un proceso de pacificación entre bandas, en donde hay una comisión de pacificadores que generan un diálogo entre las mafias. Ni el Gobierno ni el Estado van a ceder absolutamente nada, pero van a generar las condiciones para que ese diálogo lleve a esa paz social dentro del sistema carcelario.

¿Pero ese diálogo es de concienciación de la paz o de llegar acuerdos con los jefes de las bandas? Le pregunto esto porque hay cabecillas que dan entrevistas, realizan ruedas de prensa en las cárceles y allí mencionan que están en diálogos con el Gobierno.

Nosotros no nos hemos reunido. El mecanismo es a través de un proceso de pacificación, donde se combinan representantes de las iglesias evangélicas y católicas y representantes de la sociedad civil.

Nombramiento

El pasado 15 de septiembre de 2021, Pablo Arosemena Marriot fue designado por el presidente Guillermo Lasso como Gobernador del Guayas. Tiene 42 años y es economista.

Experiencia

Fue presidente de la Federación de Cámaras de Comercio del Ecuador y de la Cámara de Comercio de Guayaquil. Fundó la plataforma de financiamiento colaborativo Crece Ecuador.